Cómo hacemos fotografía de producto

how we do product photography
13Mar, 2018

¿Qué necesitamos para empezar a hacer fotografía de producto?

La cámara fotográfica, obvio ¿verdad?, sí, pero aunque no lo creas la cámara fotográfica es el primer elemento a considerar, muchas personas quieren aventurarse en la fotografía, y más aún en la fotografía de producto, empleando teléfonos móviles o cámaras compactas, pero lo correcto si deseamos hacer fotografía de producto con calidad es que empleemos cámaras réflex, que nos permitan configurar manualmente parámetros como sensibilidad del sensor, apertura del diafragma y velocidad de obturación.

Teniendo la cámara fotográfica, tengo tres consejos para ti:

  1. Dispara siempre en RAW para que tengas más libertad al momento del post procesado.
  2. Cierra la apertura de diafragma, escoge un valor entre f/10 o f/15, con eso se logra mayor profundidad de campo, lo que se traduce en nitidez y detalle.
  3. La sensibilidad del sensor en su mínimo valor, en 100, y así se reduce el ruido.

Lo segundo que debes considerar es un trípode, este te ayudará a manejar bajas velocidades de obturación o largas exposiciones y evitar el movimiento o trepidación en las fotografías. No es necesario un trípode costoso, lo importante es que se sienta sólido y estable.

Pasamos a la iluminación, todos sabemos que los equipos de iluminación pueden ser un verdadero dolor de cabeza por sus precios, y aunque mi consejo es que para lograr un resultado profesional es obligatorio contar con un buen set de luces, en muchos casos podemos también emplear la luz natural disponible, una luz de ventana casi nunca te dejará mal en tus fotografías, si le agregas uno o dos rebotadores entonces es posible que le subas el nivel y la calidad de manera excepcional.

Ahora, en este punto, es importante escoger un fondo para la fotografía, por lo general los fondos de color blanco son los ideales para las tiendas en línea, porque con ello se elimina cualquier distracción y únicamente aparece el producto que deseamos vender. En este caso tengo algunas sugerencias u opciones que puedes buscar y con las que puedes experimentar:

  • Una tela blanca, esta es por lo general la que encontramos en los estudios de fotografía, debes escoger una tela de buena calidad (incluso se pueden conseguir buscando directamente como “telas para fondos fotográficos”), antes de usarla la primera vez te recomiendo lavarla y plancharla para evitar suciedades y sombras. El tamaño de esta tela será de acuerdo a tus necesidades.
  • Un trozo o lámina de papel blanco, puede ser menos resistente que la tela, pero quizá sea más sencilla y rápida de conseguir. Si en lugar de usar papel se emplea cartulina puedes incluso darle un doble uso, ya que te sirve también como rebotador en otros momentos.
  • Vinil o vinilo, es por excelencia el mejor de todos, tiene la resistencia para ser lavado y su densidad hace que no se le formen arrugas u ondulaciones, y todo esto lo hace muy sencillo de iluminar, su única desventaja sería su costo en relación a las otras alternativas. Lo puedes conseguir de color blanco, negro, o traslucido y puede ser brillante o mate.

Montando la sesión fotográfica

Una vez que has reunido todo el equipamiento necesario para realizar las fotografías, es muy importante planificar el trabajo, sea cual sea el producto que deseas fotografiar debes escoger el mejor que tengas, el que luzca mejor en colores, apariencias y texturas (eso cuando cuentas con más de uno).

La sesión fotografía debe estar pensada buscando resaltar los colores, texturas y volúmenes, lo que se busca es mostrar la calidad del producto, recuerda que la gente que va a comprar no puede tocarlo, entonces quiere ver todos sus detalles. Son obligatorias varias vistas o ángulos, no limites las posibilidades.

El fondo que hayas escogido lo debes colocar apoyado en una pared (o colgado de un soporte) de modo que no se doble, sino que haga una curva que produzca un “fondo infinito” sin esquinas o intersecciones. Este es uno de los secretos de los estudios fotográficos.

La luz es tu aliada durante la sesión, no queremos ver un objeto con lados o caras obscuras por las sombras, es muy importante que esté bien iluminado en todos sus ángulos, ya sea que uses luz natural o luces de estudio, siempre hay que rellenar los lados opuestos a la dirección de la luz y eso lo lograrás usando un rebotador, que puede ser desde una hoja de papel, un pedazo de tela, hasta un rebotador especializado.

El revelado                                       

Una vez realizada la sesión ahora corresponde el revelado, y aunque en la fotografía digital no hace falta un cuarto oscuro, sí que es obligatorio pasar por un software de revelado, desde mi experiencia personal puedo recomendarte Adobe Lightroom y Adobe Photoshop para la edición. Con Lightroomes posible hacer todos los ajustes y retoques necesarios para obtener lo mejor de una fotografía en RAW, además que es bastante sencillo de usar y garantiza una curva de aprendizaje muy rápida y tiene herramientas muy poderosas. Con Photoshop básicamente todo es posible, tiene todo lo que necesitas para hacer un revelado extraordinario y más, porque tiene herramientas para la foto-manipulación con las que los limites están en tu imaginación.

No podría recomendarte uno u otro, yo uso los dos en combinación y obtengo grandes resultados. Ambos programas son de pago, pero bien valen la pena la adquisición de la licencia. Igualmente hay algunas alternativas gratuitas en la red como Gimp.

Un consejo final:

Después de revelar guarda tus imágenes en formato sRGB a 72 pixeles por pulgada, con esto tienes la compresión y la calidad necesarios para usarlos en páginas web.

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