proceso de fotografia

Pasas mucho tiempo aprendiendo sobre tu equipo y cómo usarlo para producir excelentes imágenes. También inviertes tiempo y dinero en aprender a mejorar tu técnica para capturar y procesar tu trabajo. Por lo tanto, es justo decir que también es importante desarrollar un flujo de trabajo consistente en el manejo de tus imágenes después (y a veces antes) de que sean capturadas. A continuación, se incluyen algunos pasos que debes seguir para administrar tu trabajo fotográfico.

Antes de disparar

1.Haz un plan

¿Qué vas a disparar hoy? ¿Es un evento en un lugar con poca luz o es en medio de un día soleado y al aire libre? ¿Cuál será tu (s) fuente (s) de luz? ¿Qué equipo necesitarás?

Prepárate planificando para tu sujeto y pensando en tu toma. De esa manera, puedes pensar en los posibles resultados y empacar en consecuencia (y en algunos casos evitar empacar en exceso). Las condiciones climáticas, el tiempo en tus pies, la duración de tu caminata / viaje y las limitaciones ambientales también te ayudarán a determinar si necesitas reducir tu equipo a lo esencial o reconsiderar cómo / qué empacar.

2. Configura tu cámara

Si estás acostumbrado a fotografiar el mismo género de imágenes, es posible que ya tengas marcada la configuración. Esto tiene en cuenta la creación de ajustes preestablecidos para manejar los diferentes escenarios a los que te enfrentas. Manten un recordatorio para ajustar tu balance de blancos para el tipo de luz con la que dispararás. ¿Necesitarás un flash o iluminación adicional y qué configuraciones necesitarás cuando las agregues?

¿Quieres capturar tus imágenes en RAW o JPEG? Ambos tienen sus ventajas y desventajas y debes elegir lo que funcione bien para su rodaje planificado y el resultado esperado.

Después de disparar

1. Mover imágenes de tu tarjeta lo antes possible

Una buena práctica es mover las imágenes de su tarjeta de memoria a su computadora lo antes posible. Un lector de tarjetas transfiere imágenes más rápido que usando una conexión directa desde su cámara a su computadora. Si bien las ranuras para tarjetas de computadora recientes son comparables a la velocidad de los lectores de tarjetas, todavía existe una preferencia por los últimos. Una escuela de pensamiento es que un lector de tarjetas de buena calidad está diseñado para minimizar la posibilidad de dañar sus tarjetas de memoria.

Si bien el objetivo es mover las imágenes, es aconsejable copiar las imágenes a lo ancho (en lugar de moverlas). Después de copiar, compare la cantidad de archivos en la tarjeta de memoria (y el tamaño) con lo que se copió. Esto es especialmente importante si hubo una interrupción durante el proceso de copia.

Nota: Si elige mover en lugar de copiar, esta comparación no será posible. Más importante aún, existe una mayor probabilidad de pérdida o archivos corruptos, si hay una interrupción durante el proceso de movimiento.

2. Hacer una copia de seguridad

Prepárese para la falla de sus dispositivos. Tener más de una copia de su imagen le da la tranquilidad de saber que está seguro en algún lugar. Hay muchas combinaciones de copias de seguridad que puede utilizar, pero la más básica es tener dos copias de sus imágenes. Puede tener una copia en su computadora portátil / computadora y otra en una unidad externa. Puede guardar en más de una unidad externa o incluso utilizar una combinación de unidad externa / nube. Una estrategia de copia de seguridad ideal implica dos copias donde tiene una fuera del sitio (fuera de las instalaciones / en la nube).

Una parte esencial de tener una copia de seguridad es probarla de vez en cuando para asegurarse de que funcione y pueda restaurar sus imágenes cuando sea necesario.

Los procesos de copia de seguridad se pueden revisar a medida que avanza su flujo de trabajo. Por ejemplo, después de una sesión, puede copiar todas sus imágenes en un lugar secundario. Una vez que haya seleccionado su selección final, puede reemplazar esas imágenes con su selección. Cuando edite y encuentre sus mejores imágenes, puede agregar esto a su biblioteca más tarde. Cualquiera que sea el sistema con el que elija trabajar, todos requieren un nivel de organización.

3. Borrado de sus tarjetas de memoria

Una buena regla a adoptar es borrar sus tarjetas de memoria después de haber hecho una copia de seguridad de sus archivos en dos ubicaciones. En cada caso, copie directamente de las tarjetas de memoria. Después de su copia, compare lo que se copió con la cantidad de archivos (y tamaño) de los que están en la tarjeta de memoria. Esto es especialmente importante si hubo una interrupción durante el proceso de copia.

4. Uso de software de gestión para examinar sus imágenes / seleccionar sus imágenes

Un sistema de software de gestión de activos digitales es una excelente manera de explorar, obtener una vista previa, ubicar y calificar sus imágenes y marcarlas para su procesamiento. Dos de los sistemas de gestión de activos más utilizados son Adobe Lightroom y Adobe Bridge. Hay algunos otros que funcionan de manera similar a estos, con un enfoque principal en la navegación y calificación de imágenes.

La mayoría de las personas no aprovechan la capacidad de calificación del software de gestión de activos, pero es una herramienta bastante útil para seleccionar su trabajo. Cuando explora sus imágenes, otorga las calificaciones más altas a sus mejores imágenes, aquellas para conservar, revisar o editar. La siguiente calificación es para aquellos con potencial y que merecen una segunda mirada. Otorga la calificación más baja o ninguna calificación a las imágenes que no pasan el corte. Estos incluirían imágenes borrosas, aquellas que no son recuperables o aquellas que nunca revisarás / editarás. Estos se pueden marcar para descartar en un momento posterior (cuando el espacio se convierta en un problema) o inmediatamente (si así es como agiliza su trabajo).

5. Postprocesamiento de imágenes

Muchas veces el posprocesamiento sigue inmediatamente al disparo y no hay nada de malo en eso. Una vez que desarrolle un flujo de trabajo que se adapte a sus necesidades, no hay reglas sobre cuándo hacer qué. Siempre que realice su post-proceso, recuerde que sus imágenes editadas deben guardarse en varias ubicaciones (especialmente si son para un cliente). Guardar sus imágenes finales con un nombre / fecha descriptivos en una subcarpeta lo ayudará a encontrarlas fácilmente más adelante.

Nota: El posprocesamiento también se puede dividir en su propio flujo de trabajo, que incluye el procesamiento de varias imágenes a la vez (procesamiento por lotes).

Conclusión

Vale la pena proteger sus imágenes, por lo que es importante desarrollar un flujo de trabajo fotográfico habitual. Encuentre una forma que funcione para usted, teniendo en cuenta que estará agradecido por dedicar el tiempo a una estrategia de respaldo adecuada.

Por último, cree con la seguridad de que su trabajo está organizado y gestionado desde la captura hasta la entrega.

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